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CONVOCATORIA 30 DE OCTUBRE DE 2011: EN RECONOCIMIENTO A LAS MUJERES DE NEGRO DE BELGRADO

El último domingo de mes
En la Plaza Mayor (junto al caballo), a las 12 horas
Mujeres de Negro
Invita
a una concentración de negro y en silencio.
30 DE OCTUBRE DE 2011

En reconocimiento a las Mujeres de Negro de Belgrado

En su 20 aniversario

Recordamos el “no en mi nombre” que dijeron a sus gobernantes cuando estos desencadenaron las guerras.

Subrayamos el trabajo que han hecho en estos años de posguerra:

Al trabajar la educación para la paz.
Al acercarse a las víctimas que han producido “los suyos”, como una responsabilidad ética de ciudadanas del país que inició las guerras.
Al trabajar de forma incansable por una Justicia Transicional

Pensamos como ellas que entrar en una guerra es fácil y salir de ella es muy costoso ya que la sociedad civil y todas las estructuras salen fuertemente militarizadas, en detrimento de los valores democráticos.

Expulsemos la guerra y la violencia
de la historia
y de nuestras vidas

C/ San Cosme y San Damián, Nº 24, 2º
28012 – Madrid

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Mujeres de Negro de Madrid contra la guerra

en reconocimiento a Žene u Crnom Beograd


El pasado 9 de octubre Mujeres de Negro de Belgrado celebró su 20 aniversario.
Con ellas hemos aprendido que las guerras se preparan antes de que surjan, que el militarismo va impregnando sutilmente las vidas para hacer posible la guerra y que es mucho mejor estar alerta y trabajar contra la militarización, que enfrentarse a la guerra y sus consecuencias.

Las Mujeres de Negro de Belgrado con el grito “no en mi nombre” dirigido a sus gobernantes animaron a la ciudadanía a la desobediencia civil para que terminara la guerra.

Apoyaron y llamaron a la objeción de conciencia y a la deserción de los ejércitos; contrainformaron desmontando el militarismo, primero el de “los suyos” y también el que realizaba en la zona la Comunidad Internacional; canalizaron su rabia para que ésta no les llevara a la desesperación y dieron respuesta a las consecuencias de la guerra, siempre desde unos planteamientos feministas, antimilitaristas y noviolentos.

Con el convencimiento de que siempre es preferible una paz con carencias a una guerra, denunciaban los aspectos de los tratados de paz (Dayton y París) que no eran consecuentes con la paz que pretendían alcanzar.

Cuando terminaron los enfrentamientos armados y los Balcanes dejaron de ocupar espacios en los medios de comunicación y en las agencias de cooperación, las Mujeres de Negro dedicaron sus esfuerzos a:

Llevar la educación para la paz a las escuelas, colectivos de mujeres, etc
Responsabilizar a ciertos sectores de la sociedad: intelectuales, historiadores, medios de comunicación que con engaños hicieron creer a la sociedad civil que la guerra era inevitable.
Trabajar la responsabilidad moral (no jurídica), personal y colectiva de las guerras.
Acercarse a las víctimas que han producido “los suyos”, como una responsabilidad ética de ciudadanas del país que inició las guerras.
Apoyar al Tribunal de la Haya para que el gobierno de Serbia colabore en la detención de los culpables de la guerra.
Trabajar de forma incansable por una Justicia Transicional (proceso de transición que debe hacer una sociedad para pasar de una dictadura o de un conflicto armado con violaciones de Derechos Humanos y víctimas, a una democracia donde prevalezca la justicia, la reconciliación y la paz) que asuma las responsabilidades de la guerra y facilite el paso a un país democrático.
Reconstruir el tejido social y las relaciones entre las personas, que quedan profundamente dañados o destruidos. Tarea que mayoritariamente recae sobre las mujeres.
Denunciar las medidas políticas que imponen a Serbia para ingresar en la Unión Europea, por antidemocráticas y mero lavado de imagen.
Pensamos como ellas que entrar en una guerra es fácil y salir de ella es muy costoso ya que la sociedad civil y todas las estructuras salen fuertemente militarizadas, en detrimento de los valores democráticos.


CONVOCATORIA 11 DE JULIO DE 2010, DE MUJERES DE NEGRO DE BELGRADO: XV ANIVERSARIO DEL GENOCIDIO DE SREBRENICA

Acción en conmemoración del 15º aniversario del genocidio de Srebrenica

“Un par de zapatos – una vida”

Una iniciativa artística-activista – la primera fase de una campaña con el objetivo de construir un monumento permanente en Belgrado, un monumento a las víctimas del genocidio de Srebrenica.

La acción se inspira en una iniciativa internacional en la que han tomado parte las mujeres de Srebrenica. Hemos organizado esta acción, adaptada a nuestro contexto político y ético, precisamente debido a esta participación y a nuestro deseo de expresar solidaridad con las mujeres de Srebrenica. La acción es participativa y dirigida a los ciudadanos de Serbia, de los que se espera construyan un monumento permanente, que exprese la solidaridad y la responsabilidad hacia las víctimas.

Invitamos a los ciudadanos de Serbia a donar un par de zapatos, junto con un mensaje destinado a las familias de las víctimas del genocidio. Con cada donación es necesario registrar su nombre o el nombre de la persona que está donando los zapatos. Los nombres de aquellos que han donado los zapatos y sus mensajes se conservarán en un registro por escrito, con la intención de ser transferido a una placa con la construcción de un monumento conmemorativo.

La participación en la acción se articula en varios niveles con la donación de zapatos. Aportar zapatos significa la aceptación del hecho de que en Srebrenica tuvo lugar un genocidio, y llegar a la calle Knez Mihajlova y presentar personalmente los zapatos representa una expresión de duelo, compasión y solidaridad con las víctimas del genocidio y de nuestro deseo de compartir la responsabilidad con nuestros conciudadanos. La acción no termina aquí, sino que continuará a través de la recogida de firmas en apoyo a un monumento permanente a los asesinados en el genocidio de Srebrenica, que consiste en 8.372 pares de zapatos, en un lugar aún-no-determinado en Belgrado.

La acción tendrá lugar el 7 de julio de 2010, en la calle Knez Mihajlova en Belgrado, de 18:00 – 20:00. La acción supondrá exponer los zapatos recogidos a lo largo de la calle Knez Mihajlova, en un área de cerca de 200 metros x 4 metros. Este espacio está destinado para la colocación de 8.372 pares de zapatos, un número que se corresponde con el número oficial de asesinados en el genocidio.

Los zapatos donados deben llevarse al Centro para la Descontaminación Cultural (za Centar dekontaminaciju kulturnu), Birčaninova 21 en Belgrado del 1 al 6 de julio (12:00 – 20:00). Si usted decide participar en la acción, los zapatos (junto con su nombre y mensaje) también pueden ser llevados directamente a Knez Mihajlova antes del inicio de la acción a las 18:00 el 7 de julio.

También le invitamos a unirse a nosotros participando en la “Marcha de Paz: El camino de la muerte a la libertad”, que se iniciará en Nezuk (cerca de Tuzla) el 8 de julio a las 7:00 y terminará en la conmemoración en Potočari el 11 de julio. La inscripción para la marcha, así como la participación en la conmemoración se puede enviar por correo electrónico a Mujeres de Negro en:
zeneucrnom@gmail.com, hasta 1 de julio de 2010.

Los iniciadores de esta acción son: Ana Vilenica, artista; Biljana Rakocević, fotógrafo; Branimir Stojanović, psicoanalista; Centro para la Descontaminación Cultural; Dah Theater, Arte-Klinike; Milica Tomić, artista; Saša Stojanović, artista; Škart y Mujeres de Negro.

Atentamente, Mujeres de Negro
7-7-2010
Traducción del inglés: Yolanda Rouiller, MdN

Programa de los eventos

Marcha por la Paz, 8 – 10 de julio de 2010

- Salida organizada desde Belgrado, con unos minibues el 8 de julio 2010 a las 3 de la madrugada- Llegada a Tuzla, en torno a las 6h.- Comienzo de la marcha en Nezuk (cerca de Tuzla) hacia Srebrenica, el mismo día a las 7h.- La marcha tendrá una duración de tres días, la gente caminará un poco más de 30 kilómetros al día, dormirá y cenará en lugares determinados, en tiendas de campaña- El término de la marcha y la llegada a Srebrenica es el 10 de julio a la tarde, se dormirá en casas de Srebrenica- Asistencia al entierro y a la conmemoración en Potočari, el 11 de julio de 2010 a las 10 horas- Regreso a Belgrado el mismo día por la tarde

VIGILIA DE PROTESTA POR SREBRENICA y SALIDA PARA POTOCARI
Belgrado, Plaza de la República, el 10 de julio, de 19:30 a 20:30

- Vigilia de protesta en negro, el 10 de julio de 2010, en la Plaza de la República en Belgrado, 19:30-20:30- Salida organizada por autobús de Belgrado a Srebrenica, a la 1 de la madrugada, el 11 de julio de 2010- La asistencia al entierro y la conmemoración por las víctimas del genocidio en Potočari, a las 10 horas, el mismo día- Vuelta a Belgrado, en minibuses y autobuses, el 11 de julio, por la tarde.

Mis amigas pacifistas,
Como seguro que sabéis, el 11 de Julio del 2010, es el 15º aniversario de la matanza de Srebrenica en Bosnia & Herzegovina. En 1995, las tropas SerboBosnias masacraron más de 8.000 hombres y niños bosnios en la supuestamente “área-segura” protegida por las Naciones Unidas mientras las tropas de las Naciones Unidas se mantenían al margen, y la comunidad internacional permanecía muda. Tras los hechos, el Tribunal Internacional Criminal para la antigua Yugoslavia ha determinado oficialmente este acto de limpieza étnica como un Genocidio, según los términos de la Convención de Genocidio de las Naciones Unidas de 1948 UN.

El 31 de marzo del 2010, el Parlamento Serbio adoptó la Declaración de Srebrenica. Mientras que esta declaración podría parecer un paso hacia la búsqueda de responsabilidades, sólo 127 de los 250 miembros del Parlamento Serbio votaron a favor de la resolución. Esto ilustra que Serbia continúa negando su culpabilidad por lo ocurrido en Srebrenica y por otras agresiones ocurridas por toda Bosnia & Herzegovina. Es más, esta declaración se queda corta llamando a los crímenes de Srebrenica Genocidio, a pesar de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (26.02.2007) de que Serbia es culpable de no actuar para prevenir el Genocidio, y a pesar de múltiples sentenciasssss ICTY (incluyendo los casos de Krstic, Jokic, Blagojevic, Popovic y Beara), quienes declaran, más allá de una duda razonable, el intento Genocida Serbio.

Durante más de una década, a mediodía del 11 de cada mes, las activistas feministas y antimilitaristas Serbias – Mujeres de Negro – han realizado una vigilia en silencio en solidaridad con las mujeres de Srebrenica, culminando anualmente en una manifestación masiva en la tarde del 10 de julio en la plaza de la República de Belgrado. Permanecen en píe en memoria de las víctimas de Srebrenica. En solidaridad con las supervivientes – muchas de las cuales perdieron a todos los hombres de su familia. Además, están de pie en un desafío a la más vehemente presión de la opinión pública Serbia – negación y equivocación de la víctima – para abogar por un reconocimiento público y político de la culpabilidad de Serbia en esos crímenes, y demandando que el gobierno Serbio declare oficialmente el 11 de julio Día en memoria del Genocidio de Srebrenica.

En años anteriores, la policía permitió contra-manifestaciones que atacaban a las activistas verbal y físicamente. Hoy en día, como Serbia busca normalizar social, política y económicamente las relaciones que giran sobre el reconocimiento de Srebrenica, la policía protege a las manifestantes. Sin embargo en 2009, varios cientos de personas Serbias e internacionales que apoyaban las manifestaciones en solidaridad con las víctimas de Srebrenica el 10 de julio fueron intimidad@s por la oposición. Armad@s con eslóganes de elogio de Ratko Mladic y Radovan Karadzic, l@s contra-manifestantes gritaron invectivas étnicas-chovinistas, insultos sexistas, e incluso hicieron amenazas físicas.

Aún así, globalmente, existe reconocimiento de las víctimas de Srebrenica, reconociendo la culpabilidad del régimen de Milosevic, y los fallos de las Naciones Unidas. Anualmente, decenas de miles de personas de la región y de todo el mundo viajan a Bosnia & Herzegovina para asistir a la conmemoración de Srebrenica. Cada año el entierro de víctimas identificadas, entre plegarias, discursos conmemorativos, y llamadas a la justicia, son un punto de reunión catártico para reclamar la identidad Bosnia de las cenizas de la limpieza étnica.

Con todo esto en mente, en este importante aniversario, las Mujeres de Negro de Serbia junto con las pacifistas de la región, artistas, y organizaciones de víctimas, están planificando una performance urbana como acto de conmemoración que tendrá lugar en Belgrado, Serbia, el 7 de julio. Con el titulo Un par de zapatos – Una vida, este proyecto conllevará la recolección y muestra de cientos de miles de pares de zapatos utilizados para simbolizar la ruta de los Bosnios de Srebrenica, y los zapatos vacíos dejados por las víctimas. Algunos de estos zapatos pasaran a formar parte de una instalación conmemorativa mayor permanente en Belgrado que se desarrollará durante el próximo año, mientras que otros, a petición de las madres de Srebrenica, se enviarán al Centro Conmemorativo de Srebrenicaa en Potocari, Bosnia-Herzegovina, para usarse conjuntamente con los zapatos recogidos en manifestaciones parecidas y para mostrarse en otros lugares.

Escribimos para invitarte a ser parte de esta acción conmemorativa muy significativa en alguna/todas de las actividades de estas formas…

– Te invitamos a enviar tus respuestas a alguna/todas de las siguientes preguntas, qué se usara en parte conjuntamente con la instalación conmemorativa… ***Puedes enviar tus respuestas en cualquier idioma.

· 1) A la vista de las promesas inherentes en la Convención Genocida de 1948, y el post-Holocausto al grito de “NUNCA MÁS,” ¿de qué manera crees que la comunidad internacional debería ser responsable por las atrocidades cometidas en Srebrenica?

· 2) ¿Cual crees que es la obligación y/o responsabilidad de tu gobierno y/o de la comunidad internacional con l@s supervivientes de Srebrenica y las familias de las víctimas?

· 3) Dadas las formas en que el Genocidio de 1995 en Srebrenica, y otras atrocidades mundiales contemporáneas, desafían el post-Holocausto al grito de “nunca más,” ¿cuál sientes que es tu responsabilidad personal?

· 4) ¿Qué mensaje de apoyo te gustaría enviar a las víctimas de Srebrenica y l@s supervivientes?

Y – si te unes a nosotras en nuestra acción y/o nuestro viaje a la conmemoración en Potocari…
· 5) ¿Cuál es tu razón moral, emocional o política para participar en la acción y para unirte con Mujeres de Negro para venir desde Belgrado a la conmemoración en Srebrenica?

– Además de tus respuestas, te invitamos a unirte a nosotras en Belgrado el 7 de julio para esta manifestación. Trae contigo un par de tus zapatos para incluirlos en la acción junto con tus mensajes de solidaridad. También te invitamos a viajar con nosotras a la ceremonia de conmemoración el 11 de julio en Potocari, Bosnia-Herzegovina.

(Si estas en Belgrado, o vas a venir a Serbia y te gustaría incluir tus zapatos en este evento, por favor contacta con nosotras en la dirección de email de abajo y te indicaremos dónde llevar tus zapatos para contribuir en la acción)

Por favor envía tus respuestas a las preguntas anteriores, además de tu intención de contribuir con zapatos y cualquier duda respecto a la participación en nuestra manifestación y en la conmemoración al siguiente email:
zeneucrnom@gmail.com

Gracias por tomarte tiempo en considerar nuestra petición.
Paz y solidaridad,

Christina M. Morus, en nombre de Mujeres de Negro, Serbia
Traduce del Inglés: Silvia SM A de MdN de Madrid


XV ANIVERSARIO DEL GENOCIDIO DE SREBRENICA: UN ARTÍCULO DE JASMINA TESANOVIC

JASMINA TESANOVIC
11/07/2010

Hoy es el 15 º aniversario del genocidio en Srebrenica, Bosnia, en el que más de 8.000 civiles musulmanes varones fueron asesinados y sus cuerpos enterrados en fosas comunes diseminadas por toda la región.
Slobodan Milosevic, presidente de Serbia en el momento de la matanza, murió en La Haya en 2006, antes de que se alcanzara un veredicto en su juicio.
Las tropas holandesas de las Naciones Unidas presentes en el enclave de Srebrenica en aquella época, que tenían encomendada la protección a los civiles, no se enfrentaron a ningún cargo por incumplir con su deber.
Radovan Karadzic, el líder de los serbios de Bosnia, responsable del diseño de este crimen, está siendo juzgado en La Haya, en el Tribunal Internacional de Crímenes de Guerra.
El general Ratko Mladic, cuyas tropas llevaron a cabo la masacre bajo sus órdenes, sigue en libertad.
En el año 2007, la propia Serbia fue declarada culpable de no haber impedido el genocidio, pero no de cometerlo.
Muchas de las personas y tropas involucradas en la liquidación de los prisioneros de Srebrenica nunca comparecieron ante ningún tribunal. Otros fueron condenados a penas muy leves por pequeños delitos, como los seis miembros de las tropas paramilitares “Escorpiones”.
El actual presidente serbio, Boris Tadic, ha viajado hoy mismo a Srebrenica para asistir al entierro anual de nuevos huesos de los asesinados, recientemente hallados. Es la primera vez en 15 años que un presidente serbio hace esto. Hace poco tiempo Tadic declaró su pesar por la masacre en nombre del pueblo serbio. El parlamento serbio hace unos meses aprobó una resolución que condenaba el crimen.
Hoy, 11 de julio, es el día internacional para conmemorar el genocidio de Srebrenica, proclamado por el Parlamento Europeo.
En Srebrenica se ha instalado una escultura, hecha de más de 16.000 zapatos, que simbolizan a los fantasmas caminando que protestan contra la ONU y la pasividad europea.
En Belgrado, los grupos pacifistas organizaron un espectáculo con zapatos en la calle principal de la ciudad. Mujeres de Negro, un grupo de activistas feministas hizo su vigilia habitual en el centro de Belgrado (la que han venido haciendo desde el primer año). Las Mujeres de Negro honran a los muertos y recuerdan la vigencia de las demandas de verdad y justicia que todavía no se han conseguido.
Hoy, muchos políticos de alto rango internacional han estado presentes: desde los delegados del presidente Obama, a los políticos locales de los Balcanes. Unas 50.000 personas optaron por asistir a un encuentro estimado de alto riesgo.
Las familias de las víctimas están profundamente descontentas con la lentitud y las discriminaciones de la justicia internacional. Se han destruido pruebas o han sido descuidadas, la culpa individual se ha minimizado u olvidado en nombre de la diplomacia o por los intereses de futuro de los Balcanes.
Pero algunos activistas, abogados y escritores siguen luchando por la causa de la verdad. La cruel lección histórica sobre genocidios en todo el mundo, hoy globalizados y desenterrados, nos enseña que estas atrocidades se pueden prever, detectar y prevenir – si existe la voluntad y la actuación política.
Con la adaptación de este prefacio del libro sobre el juicio por el genocidio de Srebrenica que escribí hace unos años, espero que mi modesta contribución pueda aumentar el esfuerzo de las personas de buena voluntad.
El diseño del Delito
Nunca tuve una patria, nunca he tenido una lengua materna, nunca creí en Dios. Crecí como una calabaza en la basura, como mi madre solía decir…
Me crié entre países, idiomas, costumbres. En mis diversas escuelas hablé inglés, italiano, serbio… Tomé prestado problemas de otras personas para escribir.
Escribí, me emocioné, lloré, con toda la empatía de un sinsonte.
En quinto curso, en una escuela yugoslava bajo Tito, me pusieron la tarea de escribir acerca de las batallas gloriosas del ejército comunista yugoslavo. Yo conocía los ingleses Tudor y Estuardo, la Revolución Francesa, la Guerra Civil Americana… pero ninguno de esos grandes relatos mencionaba ninguna gloria comunista. Así que le pregunté a mi padre, nativo de Herzegovina, por una versión apta para una escolar de los buenos venciendo a los malos en la Segunda Guerra Mundial.
Y mi padre me contó una historia terrible, cruel y heroica con él como protagonista. Esa fue la primera vez que oí el término “fosas comunes”. Los serbios de Herzegovina fueron capturados por los ocupantes nazis y atados juntos con cuerdas anudadas, tres en un racimo. Disparaban a una de las víctimas y las otros dos caían juntas en una fosa común. Cientos de personas fueron asesinadas en fila de esta manera antes de que escuadrones de la muerte abandonaran el lugar.
Una vez que los asesinos desaparecieron, mi padre y otros adolescentes de la ciudad excavaron durante todo el día tratando de salvar a los supervivientes. Algunos pocos desenterrados sobrevivieron, los suficientes para contarlo. Así que lo escribí, con fecha y lugar exactos, y gané el premio literario de la escuela yugoslava. Un par de semanas más tarde me vi públicamente privada de mi premio: mis fechas no coincidían con la historia oficial de la Resistencia. La lucha que he descrito se había producido un mes o más antes del levantamiento de los oficiales comunistas, dirigidos en esa parte del país por el camarada Tal y cual. Ese funcionario apparatchik, aún vivo y en el poder en aquel momento, se estaba beneficiando con el control de la historia local, tanto de los muertos como de los vivos.
Nunca le pregunté a mis padres qué nacionalidad teníamos: éramos yugoslavos, eso lo sabía. Teníamos el mejor pasaporte en el mundo: eso lo escuché. Mi madre era pequeña y morena y mi padre era alto y rubio. Me pusieron “Jasmina” por una canción tradicional. Así eran las cosas hasta principios de los noventa: entonces sucedió algo en el aire, sobre el terreno, en la mente de las personas. Sobre todo en Serbia, donde me tocó vivir en aquel momento.
Mi madre comenzó a hablar de Kosovo como si fuera su patria. Mi padre hablaba casi de la misma manera acerca de Bosnia. Como pareja habían vivido en Belgrado desde 1941. Nunca nos habíamos molestado en visitar sus lugares de origen. Luego surgieron historias oscuras de crímenes de guerra de los serbios en Bosnia y Kosovo. Les conté esas historias a mis padres. No querían creerme. Mi madre murió con Kosovo en los labios y mi padre no me habló de esas cosas nunca más.
En junio de 1995, estaba escribiendo un libro sobre los refugiados de la antigua Yugoslavia, The Suitcase [La Maleta] (University Press of California), y entrevistaba a mujeres y hombres de diversas etnias que habían sido desplazados por todo el mundo.
Uno de mis contactos era un joven de Srebrenica, desplazado en Viena. Era musulmán, muy cortés y amable conmigo, estando yo en calidad de serbia escritora con editores americanos. Me invitó a su casa, me invitó a cenar y me contó cómo huyó del problemático país a través de la Cruz Roja de Belgrado. Se consideraba yugoslavo y odiaba las guerras, según él hechas por lejanos políticos, no por la gente como él.
Y al final, me dijo algo que nunca olvidaré, una frase que en aquel momento sonó espeluznante y turbia: “Si le pasa algo a mi familia allá en Srebrenica, que es un enclave musulmán protegido por tropas de la ONU, juro por Dios que voy a matar con mis propias manos al primer serbio que me encuentre por aquí, y no me importa que no sea culpable, no me importa si voy a la cárcel para siempre…!
Se refería, presumiblemente, a su compañero de trabajo serbio, un refugiado en Viena a quien veía casi cada día. Unas semanas después ocurrió la masacre de Srebrenica, más de 8.000 personas fueron ejecutadas por el ejército de los serbios de Bosnia, encabezado por el general Mladic. Las tropas de la ONU miraron hacia otro lado. Los cadáveres fueron enterrados en toda la región, algunas en la propia Serbia, con una eficiencia sin precedentes.
Hoy, 15 años después, algunas personas, en Serbia y en todo el mundo, todavía se encuentran lejos de Srebrenica. En Serbia, la pretensión de la mayoría silenciosa es que los crímenes se dieron por igual en todos los lados y por lo tanto deberían ser sistemáticamente ocultados y olvidados. En el amplio resto del mundo, cada vez más aterrorizado, militarizada, y extra-legalizado, la justificación es: dejad que las tribus locales violentas luchen en los Balcanes.
Este es el espléndido aislamiento de los que se imaginan que pueden permitirse el aislamiento. No sé si la familia de aquel hombre fue asesinada en la masacre de Srebrenica, tampoco sé si él mató a su vecino serbio. No he vuelto a oír hablar de él desde entonces. Después de la masacre de Srebrenica, del 11 al 14 de julio, los croatas bombardearon Krajina a principios de agosto. Doscientos cincuenta mil serbios huyeron de Croacia.
Unos meses más tarde, en Dayton, se firmó un tratado de paz entre las tres partes en conflicto (serbios, musulmanes y croatas). Recuerdo estar esperando despierta toda la noche para ver si llegaban a un acuerdo. Recuerdo a mi hija de 11 años, que venía cada pocas horas de su cama para preguntarme: ¿lo firmaron? Cuando por fin le dije que sí: se fue a dormir y me puse a llorar. No eran lágrimas de alivio, sino de desesperación.
El tratado de Dayton fue firmado por Milosevic y Karadzic. Se estrecharon la mano ante Bill Clinton, se mostraron en público como constructores de la paz, y de inmediato supe que los ocho mil cuerpos de las fosas comunes de Srebrenica volverían algún día, como el padre de Hamlet, porque no hay reconciliación ni paz sin verdad y justicia.
En diciembre de 2005, fui por primera vez al juicio en Srebrenica a los Escorpiones paramilitares. Fui a apoyar a nuestras amigas, las mujeres de Bosnia, que iban a testificar en el tribunal de crímenes de guerra, para identificar a sus seres queridos asesinados. Iba como de miembro de la organización no gubernamental Mujeres de Negro.
Cuando escuché por primera vez a los Escorpiones hablar en público, esos hombres que habían participado en secreto en Srebrenica y otras matanzas, decidí quedarme hasta el final del juicio. No sólo por el bien de las víctimas, sino por los criminales.
Esta gente hablaba en mi lengua, tenía lenguaje corporal de mis propios vecinos, y los razonamientos de mi propia familia. Eran parte de mi historia familiar y de la historia, la parte que salió mal, se extravió, cometió crímenes, asesinó y ocultó los asesinatos. Mi deber y mi privilegio fue escuchar de primera mano, para tomar notas y tratar de transmitir la verdad histórica.
¿Qué tipo de ocultamiento y negación puede hacer desaparecer a ocho mil víctimas? ¿En sólo tres días? ¿Todos “efectuado”, todos asesinados? ¿Qué mente podía llevar a cabo tal crimen? Observar y escuchar a los Escorpiones, esos héroes para sí mismos, cuyos turbulentos años de guerra pasaron como saqueadores comunes, asesinos de sus vecinos, que luego se hundieron en años frustrados de paz, como una vieja hermandad de sangre, a pequeña escala, una mafia patriarcal… Escribí el libro The Design of Crime [El Diseño del Delito] luchando para sacar sentido de todo esto, respetando las palabras y los pensamientos de los actores en el juicio, y para transmitir una imagen más amplia al mundo.
En Jerusalén, después de la Segunda Guerra Mundial, Hannah Arendt siguió el juicio de Adolf Eichmann. Algunos de sus compañeros judíos se ofendieron e indignaron de que se permitiera a Eichmann hablar en su propia defensa, después de que a seis millones de judíos se les negara un juicio justo y fueran ejecutados. Y sin embargo, era su presencia en la sala del tribunal lo que permitió a Hannah Arendt entender y describir la banalidad del mal. Los crímenes históricos están deliberadamente planeados. Los muertos son mudos, pero sus fantasmas jurídicos son fuertes. Los mejores portadores de su palabra a veces son las voces de sus ejecutores.

MENOS QUE HUMANOS, por Jasmina Tesanovic


Menos que humanos
por Jasmina Tesanovic (Junio 2009)
La semana pasada la televisión de Bosnia emitió una serie de videos privados del criminal de guerra más buscado del mundo, el serbobosnio Ratko Mladic. El video escandalizó al mundo, incluso a nosotras, esas pocas en Serbia que no vivimos en la negación.
Nosotras somos aquellas que creen más en sus ojos que en sus dirigentes, aquellas que creen en los hechos más que en la ideología, aquellas que creen que la paz sólo puede llegar a través de la justicia. Y cuando digo las pocas de nosotras, me refiero a las activistas, las abogadas defensoras de los derechos humanos, las familias de las víctimas de Mladic, y aquellas personas que, sin desearlo, de una manera u otra, se cruzaron en el camino del General escondido.
Recuerdo, hace unos años, a un joven activista por los derechos humanos que se dedicaba diariamente a buscar criminales de guerra. Se encontró varias veces con Mladic mientras compraba en la panadería. Mi joven amigo dejó su trabajo. La impotencia de la policía y el sinsentido de la política hicieron que su vida no tuviera sentido.
A menudo se citaba al criminal de guerra como un héroe del pueblo serbio. En concentraciones políticas, se ofrecía una camiseta con su retrato. Era una figura mítica, el héroe serbio había jurado suicidarse antes que entregarse al Tribunal de La Haya.
¿Estaba escondido en las montañas, en las cuevas, en los bosques de su Bosnia? ¿Estaba escondido en las mazmorras del ejército serbio en Belgrado? ¿De verdad estaba escondido?
Hace dos años, dos soldados de servicio fueron encontrados muertos cerca de estas prisiones militares secretas. La explicación oficial fue dudosa: o se habían matado el uno al otro o habían cometido suicidio. Lo que se supo después fue que supuestamente habían visto el escondite de Mladic. Este caso es todavía un sospechoso misterio, desde entonces los padres y los activistas de derechos humanos lo están investigando sin descanso. Hace algún tiempo, las personas acusadas de haber ayudado a Mladic a esconderse en Belgrado han sido absueltas por un tribunal serbio, oficialmente por falta de pruebas. Vi como salían de los juzgados, contentas y dando voces, mientras los testigos eran intimidados y amenazados.
Y ahora aparecen estos videos caseros: Mladic ha envejecido, pero obviamente no en un escondite. Se encuentra entre nosotros, viviendo una vida normal en un barrio reconocible de Belgrado. No parece perseguido, sino protegido.
Hace menos de un año, otro criminal de guerra, Radovan Karadzic, fue detenido en Belgrado: disfrazado bajo la apariencia de un gurú de la medicina alternativa mística, Dragan Dabic. Después de su arresto circularon muchas fotos y pistas por Belgrado: especulando con la idea de que Mladic podría estar disfrazado de vendedor ambulante, podría ser esa persona retirada que está en el parque, o incluso una mujer. Pero estos videos dispersan estos rumores: el video más actual muestra a Mladic con un bastón, jugando divertido con bolas de nieve. Estas imágenes confirman los rumores de que ha tenido un ataque, y que esta secuencia es tan reciente como el invierno de 2008.
Mirando estos videos caseros, tan aburridos e inocentes como son todos los videos familiares, se siente que algo está profundamente malo. Estamos mirando al criminal de guerra más buscado en el mundo, que ejecutó a sangre fría, en tres días, a 8.000 personas sólo porque eran de etnia musulmana y estaban en el lugar equivocado: eran ganado, menos que humanos, como les decían los soldados.
Ante la mirada de la cámara se comporta como si nada hubiera ocurrido. Es un simple hombre de familia. Mladic acurruca a su nieto recién nacido con palabras cariñosas. Abraza a su querida y siempre presente mujer y a su devoto hijo. Llora sobre la tumba de su hija, que se suicidó con su arma favorita. El horror del inmenso crimen que cometió se hace incluso más grande. Este hombre con emociones e ideas no dudó en liquidar a poblaciones enteras, sin explicaciones, sin vacilaciones. Mladic fue considerado un héroe por todo eso. En estos videos caseros, puedes ver esta fe en sus heroicas acciones. Está rodeando por amigos de la familia e incluso por algunos políticos de su régimen.
Esta gente habla mi idioma, tiene el lenguaje corporal de mis familiares de Herzegovina, pero no expresan lo que pienso. Sinceramente, me parecen locos. Pero en la política real cotidiana, su presencia es una sombra sobre Serbia. Hacen que la vida diaria en Serbia parezca insana.
En estos días, la Comunidad Europea está prometiendo a Serbia un nuevo régimen de visado. Una de las principales condiciones para que Serbia ingrese en la Unión Europea es que detenga a Ratko Mladic. La emisión pública de estos videos coincide con estas nuevas conversaciones políticas. Es difícil de creer que esta coincidencia en el tiempo sea un hecho fortuito.
Quizás estamos cercándolo, quizás no hay otra forma para decirle a los serbios que Mladic no es un superhéroe del pueblo serbio, sino un viejo hombre tambaleante, un personaje cuya banalidad es clásicamente demoníaca.

Jasmina Tesanovic
15 de junio de 2009

Traducción del inglés: María Palomares Arenas Cabral, MdN Barcelona

Se pueden ver las imágenes del video en:
Images-de-Mladic-en-cavale